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Fuego en las nubes

Tue May 26, 2009

De noche en Berlín. La ventana está abierta y escucho la lluvia que cae sin mucho escándalo. ¿Cuanta gente estará durmiendo ahí fuera? ¿Quizás un millón de personas? Algunos otros tendrán la suerte de estar acompañados por alguien que no les deje dormir. Puedo imaginarlo con este calor medio pegajoso.

Hoy vi el cielo más impresionante que he visto desde que vivo en esta ciudad. No solo lo vi, lo sentí. Cruzaba en bicicleta el Görlitzer Park mientras volvía de mi oficina. Pedaleaba despacio, esquivando charcos y disfrutando de como patinaba el barro. El sol ya se había escondido, pero no era aún oscuro. Alguna que otra persona evitaba que el parque estuviera totalmente vacío. De vez en cuando iba observando el cielo que en algunas partes tenía un tono rojizo. Una nube alargada perpendicular al parque me llamaba la atención. Había visto una nube así una vez en Finlandia. No se si tendrán algún nombre, pero son todo un espectáculo. La vez anterior me pareció una enorme serpiente cuya superficie llena de remolinos en movimiento me dejaron con la boca abierta. Hoy me pareció más como una gigantesca barra de pan tamaño montaña. Imponente. Sobrecogedora, ya que rara vez solemos tener algo gigantesco encima de la ciudad. Esa enorme nube perpendicular al parque se desplazaba en la dirección opuesta a la mia. Al llegar yo a la mitad del parque tuve que detenerme y observar. Parte de las nubes sobre mi cabeza tenían un tono rojo, como si hubiera fuego en su interior. Lo raro es que no parecía posible que el sol les diera ese color. El sol se había ido, pero las nubes desprendían rojo fuego.

Otras partes se transformaban a gran velocidad, como en las películas donde nubes oscuras a cámara rápida avisan de un terrible acontecimiento. Justo cuando la nube pasó sobre mi, terminó la calma y comenzó un fuerte viento. Era el reflejo en la superficie de lo que estaba pasando ahí arriba. De pronto no solo podía verlo sino sentirlo, en mi cuerpo y por el sonido. Por un momento pensé que podía convertirse en un pequeño huracán, como me pasó hace años,  pero esta vez no fue a más.

En otro lugar las nubes estaban iluminadas de manera que parecía que algún vehículo iba a descender de ellas en cualquier momento.

Es una pena que no tuviera la cámara. Pero ni una cámara de fotos ni una de video podían captar la sensación de estar bajo algo así. Yo tampoco puedo expresarlo con palabras, aunque podría seguir describiendolo durante una hora. Algunas personas pasaron junto a mi, mirando al suelo o distraidos hablando. Se lo perdieron! Después también noté que fuera del parque las luces de las farolas, los edificios y coches impedían disfrutar el espectáculo. Me pregunto si habré sido el único en verlo.

Categories: text Tags: observations Places: berlin

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